Ciberseguridad · 10 de septiembre de 2026
Contraseñas y doble factor: cómo proteger las cuentas de tu empresa

Activar el doble factor de autenticación y usar contraseñas robustas y únicas es, probablemente, la mejor relación esfuerzo/protección que existe en ciberseguridad. Cuesta poco y frena la mayoría de los accesos no autorizados.
El problema de las contraseñas
La mayoría de las brechas empiezan por una contraseña débil, repetida o filtrada. Si usas la misma en el correo, el banco y la gestión, en cuanto una se filtra, caen todas. Y las contraseñas "fáciles de recordar" son también fáciles de adivinar.
Cómo hacerlo bien
- Contraseñas largas y únicas para cada servicio. Mejor una frase larga que un "P@ssw0rd" corto.
- Usa un gestor de contraseñas: crea y guarda contraseñas imposibles de adivinar, y las rellena por ti. Solo tienes que recordar una.
- No las compartas por WhatsApp ni correo. Si el equipo necesita acceso, compártelo con el gestor.
El doble factor: tu mejor seguro
El doble factor (2FA) añade un segundo paso al iniciar sesión: un código de una app, una notificación o una llave física. Aunque roben tu contraseña, no pueden entrar sin ese segundo factor. Actívalo en todo lo crítico: correo, banca, gestión, redes sociales, herramientas de administración.
Siempre que puedas, usa una app de autenticación o una llave física en lugar del SMS, que es más vulnerable.
Para todo el equipo
De nada sirve que tú lo hagas si un compañero usa "123456". Establece una norma clara: gestor de contraseñas para todos y 2FA obligatorio en las cuentas de empresa. Una hora de configuración evita meses de problemas.
En AtomTech ayudamos a pymes de Canarias a poner en orden sus accesos y a formar a sus equipos. Si quieres cerrar esta puerta a los atacantes, hablemos.
Preguntas frecuentes
Es un segundo paso al iniciar sesión, además de la contraseña: un código de una app, un SMS o una llave física. Aunque alguien robe tu contraseña, sin ese segundo factor no puede entrar.
Porque nadie puede recordar decenas de contraseñas robustas y únicas. Un gestor las crea, las guarda cifradas y las rellena solas. Así evitas reutilizar la misma en todas partes, que es el gran error.
Es mejor que nada, pero el SMS puede interceptarse. Cuando sea posible, usa una app de autenticación (como Authenticator) o una llave de seguridad física, que son más robustas.