Saltar al contenido principal
← Volver al blog

IA · 8 de octubre de 2026

Política de uso de IA en la empresa: qué incluir (con plantilla)

Política de uso de IA en la empresa: qué incluir (con plantilla)

Una buena política de uso de IA es un documento corto que dice qué herramientas se pueden usar, con qué datos, quién revisa el resultado y a quién preguntar ante una duda. Si tu equipo ya usa ChatGPT, Copilot o similares sin reglas, lo más probable es que alguien haya pegado datos de clientes en una cuenta personal.

No hace falta un departamento jurídico para ordenarlo. Se trata de poner por escrito lo que quieres permitir y lo que no.

¿Por qué necesita tu pyme una política de IA?

Porque el uso ya existe, lo hayas autorizado o no. Redactar correos, resumir reuniones o preparar presupuestos con IA ahorra tiempo, pero cada vez que alguien pega un contrato o una lista de clientes en una herramienta externa, esos datos salen de tu control.

Además, el Reglamento europeo de IA incluye en su artículo 4 una obligación de alfabetización en IA para las empresas que usan estos sistemas, aplicable desde el 2 de febrero de 2025. El texto se ha ido ajustando, así que revisa la redacción vigente, pero la idea de fondo es que tu personal sepa usar la IA con criterio. Una política y una formación breve son la forma más sencilla de demostrar que te lo tomas en serio.

¿Qué puntos debe incluir la política?

Esta es la estructura que recomendamos para una pyme:

  1. Objetivo y alcance: a quién se aplica (plantilla, colaboradores externos) y qué cubre (chatbots, asistentes en el correo, generadores de imágenes, automatizaciones).
  2. Herramientas autorizadas: una lista corta de herramientas aprobadas, con cuenta corporativa. Todo lo que no esté en la lista requiere permiso previo.
  3. Datos prohibidos: datos personales de clientes, datos de salud, contraseñas, contratos confidenciales, código fuente propio y cualquier información que no publicarías en tu web.
  4. Datos permitidos: textos públicos, borradores sin información identificable, ideas y estructuras genéricas.
  5. Revisión humana: nada generado por IA sale hacia un cliente, una administración o una factura sin que una persona lo lea y lo valide.
  6. Transparencia: cuándo hay que avisar de que un contenido se ha creado con ayuda de IA, por ejemplo en comunicaciones con clientes.
  7. Propiedad intelectual: no subir material de terceros con derechos ni publicar sin comprobar que el resultado no copia a nadie.
  8. Incidentes y dudas: a quién se avisa si se ha subido algo por error y cómo se pide autorización para una herramienta nueva.

Un ejemplo de redacción

Para el punto 3 puedes escribir algo como: «No introduzcas en herramientas de IA no autorizadas datos que identifiquen a clientes, empleados o proveedores. Si dudas, anonimiza el texto o pregunta antes». Es corto y se entiende a la primera.

¿Cómo hacer que se cumpla?

Una política que nadie lee no protege nada. Tres hábitos ayudan:

  • Explícala en 30 minutos con ejemplos de tu propio día a día, no con diapositivas genéricas.
  • Da una alternativa buena. Si la herramienta corporativa funciona bien, la gente no buscará atajos.
  • Revísala cada seis meses. Las herramientas cambian rápido y tus necesidades también.

Si quieres que la formación sea práctica y adaptada a tu sector, mira nuestros cursos de formación en IA para empresas. Y si prefieres implantar una herramienta con tus propios datos bajo control, trabajamos soluciones de inteligencia artificial para pymes que se integran en tus procesos.

¿Te ayudamos?

En ATOMTECH preparamos políticas de uso de IA a la medida de tu empresa, con formación para el equipo y una herramienta corporativa si la necesitas. Desde Lanzarote trabajamos con pymes y autónomos de toda España. Cuéntanos tu caso y lo vemos sin compromiso.

Preguntas frecuentes

No. Para una pyme basta una o dos páginas que cualquier empleado entienda y firme. Lo importante es que se aplique y se revise cada cierto tiempo.

La dirección, con ayuda de quien lleve la informática y la protección de datos. Si hay representación de los trabajadores, conviene comunicársela antes de aplicarla.

Sí, si la redactas por tipos de uso y de datos y no por nombres de producto. Así no queda obsoleta cada vez que aparece una herramienta nueva.

Política de uso de IA en la empresa: plantilla | AtomTech